Masa hojaldrada de requesón con espinacas
Destacado en: Cocina Hogareña de Siempre
Siempre he disfrutado de la combinación de requesón y espinacas, así que decidí experimentar creando una masa hojaldrada que complementara estos sabores. Me encanta el crujiente de la masa junto con la suavidad del requesón y la frescura de las espinacas. Cada bocado es una mezcla perfecta de texturas y sabores que la convierten en una excelente opción tanto para un aperitivo como para un plato principal. Espero que también lo disfruten tanto como yo.
Recientemente, hice esta masa hojaldrada de requesón con espinacas como una opción ligera para una reunión familiar. La mezcla de sabores frescos y la masa crujiente fueron un éxito rotundo. Lo que más me sorprendió fue cómo el requesón se fundía perfectamente con las espinacas, creando una textura deliciosa y satisfactoria.
Para asegurarme de que la masa quedara bien hojaldrada, utilicé mantequilla fría y la trabajé rápidamente. Un consejo es no sobretrabajar la masa; de esta manera, conseguirás capas crujientes y ligeras. Estoy seguro de que será un plato que repetirás en casa.
Por qué te encantará esta receta
- La combinación envolvente de requesón fresco y espinacas.
- Una textura crujiente que se deshace en la boca.
- Ideal para compartir en reuniones o como un plato principal ligero.
La importancia de la mantequilla fría
La mantequilla fría es esencial para conseguir esa textura hojaldrada que caracteriza a este tipo de masa. Cuando se mezcla con la harina, las partículas de mantequilla se distribuyen de manera desigual, creando capas que se expanden al hornearse. Así se logra un resultado ligero y crujiente. Si utilizas mantequilla a temperatura ambiente, tu masa resultará más densa y menos aireada.
Asegúrate de cortar la mantequilla en cubos y mantenerla en el refrigerador hasta el último momento. Un truco que me gusta usar es trabajar con la harina en un entorno fresco; si es necesario, incluso puedes refrigerar el bol donde mezclarás los ingredientes para evitar que la mantequilla se derrita antes de hornear.
Preparación de las espinacas
Al cocinar las espinacas, la técnica es crucial para preservar su sabor y nutrientes. Cocínalas en una sartén a fuego medio sin aceite; esto ayuda a que se marchiten rápidamente sin perder su color vibrante. El agua liberada durante la cocción es suficiente para ablandarlas. Crucialmente, asegúrate de escurrir bien el exceso de agua, ya que cualquier líquido residual puede hacer que el relleno se vuelva aguado, afectando la estructura de tus empanadillas.
Una opción interesante es saltear las espinacas ligeramente con ajo para darles un toque extra de sabor. Si prefieres una alternativa, puedes sustituir las espinacas por acelgas, que ofrecen una textura y sabor similares, aunque un poco más terrosos.
Consejos para el horneado perfecto
Al hornear tus empanadillas, asegúrate de precalentar el horno a la temperatura adecuada. Un horno a 180°C es ideal para obtener un dorado uniforme. Si tus empanadillas no doran en la parte superior, puedes aplicar un poco de huevo batido en la superficie antes de hornear, lo que les dará un color dorado más atractivo y un acabado brillante.
Es recomendable dejar suficiente espacio entre las empanadillas en la bandeja para hornear. Esto no solo permite una cocción uniforme, sino también una buena circulación del aire, que promoverá una textura crujiente por fuera. Comprobar el estado en el que se encuentran a los 20 minutos puede ayudarte a evitar el sobrehorneado, ya que cada horno tiende a calentar de manera distinta.
Ingredientes
Masa
- 250 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla fría
- 1/2 cucharadita de sal
- 60 ml de agua fría
Relleno
- 300 g de requesón
- 200 g de espinacas frescas
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada al gusto
Instrucciones
Preparar la masa
En un bol, mezcla la harina con la sal. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos y mezcla con los dedos hasta que la mezcla tenga una textura arenosa. Añade el agua fría poco a poco hasta formar una masa homogénea. Envuelve en film transparente y refrigera durante 30 minutos.
Hacer el relleno
Lava las espinacas y cocínalas en una sartén sin aceite hasta que se marchiten. Escurre el exceso de agua y pica finamente. En un bol, mezcla las espinacas con el requesón, huevo, sal, pimienta y nuez moscada.
Montar la masa
Precalienta el horno a 180°C. Extiende la masa sobre una superficie enharinada, formando un rectángulo. Corta en porciones y coloca una cucharada del relleno en el centro de cada porción. Dobla la masa y sella los bordes con un tenedor.
Hornear
Coloca los empanadillas en una bandeja para hornear y hornéalas durante 25 minutos o hasta que estén doradas.
Consejos Profesionales
- Puedes agregar queso rallado a la mezcla del relleno para un sabor extra. También puedes usar masa comprada si no tienes tiempo para hacerla desde cero.
Sugerencias para servir
Estas empanadillas hojaldradas son ideales para un aperitivo en una reunión o como un plato principal ligero. Puedes acompañarlas con una salsa de yogur con hierbas o una salsa de tomate fresca, que complementará perfectamente tanto el requesón como las espinacas.
Si decides servir estas empanadillas como entrante, una presentación en forma de plato compartido con salsas varias inspirará a tus invitados a disfrutar de un festín. Agregar una ensalada fresca como guarnición proporciona un equilibrio perfecto entre las texturas crujientes y la suavidad del relleno.
Almacenamiento y opciones de congelación
Si tienes empanadillas sobrantes, es fácil almacenarlas. Déjalas enfriar completamente y guárdalas en un recipiente hermético en la nevera, donde pueden durar hasta tres días. Para recalentarlas, colócalas en el horno, evitando el microondas para no perder la textura crujiente.
También puedes congelar las empanadillas antes de hornearlas. Colócalas en la bandeja, congélalas hasta que estén firmes y luego transfírelas a una bolsa de congelación. Cuando estés listo para hornearlas, no es necesario descongelarlas, solo córtalas el tiempo de horneado a alrededor de 30-35 minutos y verifica su dorado.
Variaciones en el relleno
Si deseas experimentar, el relleno de esta receta es altamente versátil. Puedes agregar otros vegetales como champiñones salteados, pimientos o incluso un toque de queso feta para intensificar el sabor. Cada adición no solo enriquecerá el perfil de sabor, sino que también aportará diferentes texturas.
Para hacerlo más nutritivo, considera incluir legumbres como garbanzos triturados en el relleno. Esto no solo complementará la mezcla de sabores, sino que también hará que el plato sea más saciante y apto para vegetarianos.
Preguntas Sobre Recetas
→ ¿Puedo usar otra verdura en lugar de espinacas?
Sí, puedes usar acelgas o brócoli como alternativas.
→ ¿Esta masa se puede congelar?
Sí, puedes congelar la masa antes de hornearla. Déjala descongelar antes de usar.
→ ¿Cuánto tiempo dura el plato cocido en la nevera?
Puedes conservar las empanadillas en la nevera por hasta 3 días.
→ ¿Puedo hacer la masa sin gluten?
Sí, puedes reemplazar la harina de trigo con una mezcla de harinas sin gluten.
Masa hojaldrada de requesón con espinacas
Siempre he disfrutado de la combinación de requesón y espinacas, así que decidí experimentar creando una masa hojaldrada que complementara estos sabores. Me encanta el crujiente de la masa junto con la suavidad del requesón y la frescura de las espinacas. Cada bocado es una mezcla perfecta de texturas y sabores que la convierten en una excelente opción tanto para un aperitivo como para un plato principal. Espero que también lo disfruten tanto como yo.
Creado por: Lucía
Tipo de Receta: Cocina Hogareña de Siempre
Nivel de Habilidad: Intermedio
Cantidad Final: 4 porciones
Lo Que Necesitarás
Masa
- 250 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla fría
- 1/2 cucharadita de sal
- 60 ml de agua fría
Relleno
- 300 g de requesón
- 200 g de espinacas frescas
- 1 huevo
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada al gusto
Pasos a Seguir
En un bol, mezcla la harina con la sal. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos y mezcla con los dedos hasta que la mezcla tenga una textura arenosa. Añade el agua fría poco a poco hasta formar una masa homogénea. Envuelve en film transparente y refrigera durante 30 minutos.
Lava las espinacas y cocínalas en una sartén sin aceite hasta que se marchiten. Escurre el exceso de agua y pica finamente. En un bol, mezcla las espinacas con el requesón, huevo, sal, pimienta y nuez moscada.
Precalienta el horno a 180°C. Extiende la masa sobre una superficie enharinada, formando un rectángulo. Corta en porciones y coloca una cucharada del relleno en el centro de cada porción. Dobla la masa y sella los bordes con un tenedor.
Coloca los empanadillas en una bandeja para hornear y hornéalas durante 25 minutos o hasta que estén doradas.
Consejos Extra
- Puedes agregar queso rallado a la mezcla del relleno para un sabor extra. También puedes usar masa comprada si no tienes tiempo para hacerla desde cero.
Información Nutricional (Por Porción)
- Calories: 320 kcal
- Total Fat: 18g
- Saturated Fat: 10g
- Cholesterol: 105mg
- Sodium: 400mg
- Total Carbohydrates: 32g
- Dietary Fiber: 2g
- Sugars: 1g
- Protein: 12g